Fernando Samaniego
Vicepresidente del COPAriel Alvarado no tiene otro camino que irse. Las malas decisiones le han hecho daño al fútbol panameño.
Para Samaniego, las celebraciones en Panamá se dieron como si la victoria conseguida en el Rod Carew hubiese clasificado al equipo, y no era así.
En El Salvador pasó lo mismo que en Panamá, los muchachos se desinflaron en el segundo tiempo, mientras los cuscatlecos se vieron motivados.
Luis Arias
Presidente de ANAPROFLa decisión de la renuncia de Ariel Alvarado como presidente de la FEPAFUT la tiene que tomar él con el resto de su junta directiva, pero no se puede soslayar el fracaso que registró la selección en estas eliminatorias mundialistas.
Arias indicó que la ANAPROF se reunirá para evaluar los acontecimientos. Sin embargo, le exigirán más apoyo a la FEPAFUT para los torneos que realizan, porque son el semillero que alimentan a la selección.
Destacó que la FEPAFUT tiene que mirar hacia las bases y especialmente ahora que tiene los fondos, para apoyar a ANAPROF, porque de trabajar de forma conjunta se brindará un mejor espectáculo.
La FEPAFUT tiene que restructurar su plan de acción y el respaldo a ANAPROF, significa que confía en el desarrollo de los jugadores locales. En esta eliminatoria se apostó a los legionarios, que en su momento salieron de ANAPROF, pero sen tiene que tener una estructura de contar con los jugadores locales, como lo hizo El Salvador.
Luis Giraldo
PeriodistaPor moral, después de una rápida eliminación, Ariel Alvarado debe pensar en renunciar. Pero tenemos que reconocer que en este momento en el fútbol panameño no existe un dirigente para reemplazarlo.
Alvarado tiene que cambiar su actitud, dejar de ser un dictador, debe entender que él sólo no es la federación y que por ser el presidente tiene que controlar todas las comisiones. No existe una real comisión técnica que designa el director del seleccional.
Alvarado tiene que mirar hacia las bases y no sólo enfocarse en la selección. Por el manejo que le ha dado a la federación no existe la estructura para fortalecer el futuro del fútbol panameño.
Como presidente falló, se apostó a un proceso, y como principal dirigente de la federación debe evaluar ese hecho y tomar una seria decisión, porque no se respondió a la expectativa de muchos, los patrocinadores, la fanaticada, a todo un país que tenía mucha confianza e ilusión en su equipo.
Destacó que resulta sospechoso la forma en que Alvarado se comportó tras un partido hostil. No presentó ninguna queja, porque fue evidente que la situación arbitral y de la afición salvadoreña afectó el comportamiento en el terreno de los panameños.