Británico Quezada, Elio Núñez,
Saúl Quintero, Jilma Aguilar
y Gloria Leiva
José Nelson Urrego Cárdenas, jefe de comunicaciones del Cartel del Norte del Valle, involucró a agencias de seguridad estadounidenses y declaró que varios funcionarios norteamericanos fueron los que le entregaron teléfonos satelitales para que los usara contra grupos insurgentes de su país.
Durante su indagatoria, que contiene unas 40 páginas y que demoró hasta casi las tres de la mañana del miércoles, Urrego declaró que funcionarios de la CIA, la DEA y el FBI fueron quienes le entregaron los sofisticados aparatos y que son difíciles de detectar.
Las declaraciones de Urrego confirman los señalamientos publicados ayer por este diario, en los cuales explica que agentes de la DEA viajaron a Panamá a instalar equipos de comunicación en el corregimiento de San Francisco para darle seguimiento y escuchar las conversaciones de él con los paramilitares y narcotraficantes.
El Siglo se comunicó con un funcionario de la Embajada de Estados Unidos en Panamá para conocer su versión de esta declaración, sin embargo, hasta el cierre de esta información, no hubo respuesta.
El extranjero, indagado personalmente por el fiscal primero de Drogas, José Abel Almengor, dijo también que el oficial que le llevaba sus cuentas en el Banco Continental lo citó para informarle que la empresa no podía mantener su dinero en el banco porque fue condenado en Colombia.
Agregó que posteriormente le entregaron un cheque por un millón 100 mil dólares y que fue depositado en otro banco, pero que cada cierto tiempo le informaban lo mismo, inclusive tras depositar parte de su dinero en el Banco Nacional de Panamá (BNP), tiempo después tuvo que sacarlo por los problemas que tuvo en su país.
Información de InternetDe acuerdo con las sumarias, la investigación contra Urrego empezó porque funcionarios de instrucción encontraron por Internet información de que fue detenido y condenado en su natal Colombia por narcotráfico, lo que alertó y motivó que se abrieran las sumarias hace un año.
Un informe de la Dirección de Investigación e Información Policial (DIIP) indica que la isla donde detuvieron al foráneo era utilizada para cambiar armas por drogas. Urrego actualmente mantiene cargos por blanqueo de capitales y está detenido en la sede de la Policía Nacional (PN) de Ancón.
Igualmente, trascendió que el abogado Miguel Sierra, quien labora en el Banco Continental, conoció a Urrego durante unas vacaciones en la isla de San Andrés (Colombia). Hasta la fecha, Sierra no ha devuelto las llamadas y las citas que le pidieron para escuchar su versión del caso.
Depósitos extranjerosA uno de los detenidos en este caso, el empresario Rafael Jiménez, de la compañía 4 Ases, ubicada en la Zona Libre de Colón (ZLC), lo detuvieron por una transacción de un millón 200 mil dólares que fue depositado en la cuenta de la sociedad y que posteriormente pasó a una de las cuentas del narcotraficante Urrego.
En su indagatoria, Urrego negó los cargos del Ministerio Público y aseguró que sus bienes son legítimos de todo su dinero que trajo de Colombia y de parte de empresarios extranjeros que creyeron en la inversión que llevaría a cabo en la isla Chapero, ubicada en el pacífico panameño.
“Inocente”El Siglo consultó vía telefónica al abogado Víctor Almengor, quien respondió que todos los depósitos que hizo su cliente fueron hechos en cheques de gerencia y transferencias bancarias, por lo que no había nada en efectivo.
Precisó que para él será “muy fácil” desvirtuar las aseveraciones de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) y la Fiscalía Primera de Drogas, ya que en la isla Chapero no se encontró ni un sólo casquillo de bala. Además que Urrego nunca cumplió la condena en Colombia porque se le venció el término para cumplir la sentencia.
Se estima que el extranjero lavó unos 12 millones de dólares en bancos panameños, tenía varios apartamentos, un yate, una red de sociedades anónimas, computadoras sofisticadas, costosos teléfonos satelitales y la isla Chapero. Todo ello para sus operaciones clandestinas.
Trascendió que el narcotraficante compró la isla Chapero a un grupo de inversionistas españoles que posee un lujoso hotel en la vía España.
En tanto, ayer el despacho que investiga los pasos del narcotraficante invitó sólo a Telemetro Reporta, TVN y al diario La Prensa para que vieran la isla. Inclusive cuando la periodista Jessica Miranda, de RPC televisión, llegó al lugar donde despegaría el helicóptero, el aparato se elevó sin esperarla.
Sociedades a merced de UrregoUna de las sociedades de José Nelson Urrego Cárdenas, denominada Aloha Panama International, S.A., fue creada por la firma de abogados Moreno, Arjona & Brid, según información de la página web del Registro Público.
Mientras tanto, en la página de Internet del bufete, específicamente en su historia, está establecido que a partir del 2003, Rubén Arosemena Valdez forma parte de la misma.
Sin embargo, Barbara Bloise, de Relaciones Públicas del Ministerio de la Presidencia, aclaró que Rubén Arosemena renunció a esta firma en el año 2004, cuando lo eligen como vicepresidente de la República.
Por su parte, Cecilio Moreno, uno de los socios del bufete de abogados, manifestó a El Siglo que Nelson Urrego nunca fue cliente de esta firma y que jamás lo han visto.
En la sociedad Aloha Panama International aparecen como dignatarios: Mirna Victoria Rodríguez Vélez (presidenta), Héctor Fabio Ospina Rodríguez (tesorero) y Loraine Alexandra Ospina Rodríguez (secretaria).
Urrego donante de campañas presidencialesEl capo colombiano José Nelson Urrego Cárdenas que ahora es procesado en Panamá por el delito de lavado de dinero aún es recordado en Colombia, no por los procesos que mantenía en ese país, sino porque había pruebas documentadas que indicaban que había girado un polémico cheque a la campaña de Ernesto Samper en 1994.
Fue el diario El Tiempo que informó sobre la existencia de un fax firmado por el supuesto narcotraficante en el que se comunica la entrega de una donación de 100 mil dólares para la campaña presidencial. “Señora Eliza, le hago entrega del valor de 100.000 dólares para apoyar la campaña del Dr. Samper. Por favor, salúdelo de mi parte. Estoy atento a nuevo apoyo”, reveló el diario haciendo mención del comunicado que fue investigado actualmente por la Fiscalía Nacional de Colombia.
Urrego Cárdenas había sido liberado el 8 de agosto del 2001 tras permanecer en el pabellón de máxima seguridad de La Picota, en Bogotá, Colombia. Fue un juez quien le concedió la libertad al hombre capturado el 19 de febrero de 1998 en una residencia campestre en Rionegro, cerca de Medellín.
Soplón de la DEAEn febrero del 2006 el diario Nuevo Herald, de Miami, sumó un nuevo ingrediente a esta historia. Estableció que agentes de la oficina antidrogas de Estados Unidos (DEA), en Bogotá, intervinieron en los esfuerzos que hacía la oficina en Florida para ubicar como informante al narcotraficante Urrego Cárdenas. Reveló que en momentos en que el reconocido narcotraficante del Valle del Cauca había sido enlistado por la DEA-Miami como informante, recibió por correo unos documentos que lo identificaban como un “soplón” de la DEA. Algo que, aseguran, en el mundo del narcotráfico equivalía a la pena de muerte. Urrego, de inmediato, cortó la naciente relación y la agencia decidió entonces investigar quién había “filtrado” ese nombre. Tras las pesquisas, que incluyeron hasta la intervención de llamadas a los mismos agentes de la DEA de servicio en la capital colombiana, DEA-Miami concluyó que la fuente era otro narcotraficante colombiano que trabajaba como informante para la oficina de la DEA en Bogotá. Señalan además que los agentes en Bogotá habrían hecho hasta lo imposible para impedir la relación con Urrego, pues éste podría dejar al descubierto los vínculos de algunos agentes antinarcóticos con narcotraficantes colombianos.
Panamá es vulnerableLa procuradora general de la Nación, Ana Matilde Gómez, sostuvo que en materia de narcotráfico no hay sistema que sea infalible, donde todos los países son vulnerables, entendiendo que Urrego también tiene cuentas en Las Islas Canarias, España, incluso Estados Unidos.
Agregó que no se puede perder la perspectiva como país, al ser sitio de tránsito y sobre todo atractivo para la inversión de todo el mundo, pero a veces los sistemas no cuentan con la inteligencia coordinada no sólo a lo interno, sino entre naciones para conocer cuándo estas personas son condenadas en otros países.
Aclaró, sin embargo, que Panamá tiene un sistema fortalecido, al darle un seguimiento por un año a Urrego, tiempo durante el cual se logró acumular todas las pruebas y evidencias para su detención, pero se tendría que verificar si en el 2003, cuando fue a realizar sus trámites en las instituciones bancarias, qué documentos presentó.
Dijo que se deben observar los controles que habían en su momento y si estos fueron mejorados, porque muchos activan herramientas para evitar ser encontrados y burlar así a la autoridad; por eso, en la medida que uno de los controles fallan debe ser corregido.
Lastimosamente no todos los abogados comprenden el delito de blanqueo de capitales, expuso la procuradora Gómez, al indicar que dependiendo del rol que les toca jugar en la sociedad, así actuarán con relación al tema.
Superintendente reaccionaPor su parte, el superintendente de Bancos, Olegario Barrelier, dijo que prefiere no emitir opinión sobre el caso del colombiano Urrego al señalar que el tema corresponde a la Unidad de Análisis Financiero y al Ministerio de Economía y Finanzas.
Mientras que Edgardo Lasso Valdés, ex presidente de la Asociación Bancaria de Panamá, señala que no se puede culpar a las entidades bancarias por cuentas del narcotraficante Nelson Urrego Cárdenas.
Valdés dijo que por ello no puede decirse que se han descuidado los controles en la política de conozca mejor a sus clientes y demás datos que deben cumplirse, dado que no es fácil detectar un asunto como el que se ha estado mencionando, al explicar que estos dineros que entraron y al parecer se han lavado en Panamá, no están a nombre de los verdaderos responsables.
Sostuvo que si un banquero recibe una solicitud, basándose en las recomendaciones de abogados, asumen que todo puede estar en orden y que la documentación que le presentan son ciertas, para poder abrir las cuentas, pero dentro de las pautas que se fijan para el cuidado que existe con respecto a este tipo de transacciones.
Mencionó que si posteriormente en una investigación resulta que esa empresa guarda algún tipo de relación con el narcotraficante, ello no tiene nada que ver con la cuenta; "una cosa es que los banqueros sean utilizados, lo que puede ocurrir aquí y en todo el mundo, al utilizar medios que parecen ser legales para ocultar dinero mal habido".
Valdés resaltó que los capos o narcotraficantes cada día se perfeccionan más en sus actividades, al punto que logran tener banqueros, abogados, auditores y toda clase de profesionales y personas que conocen del tema y son orientados para realizar determinada actividad para no ser detectadas por las autoridades bancarias ni las del país.
Mencionó que en Estados Unidos emplean a muchas más personas que no tienen nada que ver con la actividad, para llevar a cabo estos ilícitos y que se encargan de manejar sus cuentas, por eso no resulta fácil detectar estas cuentas mal habidas, por eso los banqueros son mal utilizados.
"Siempre habrá lamentablemente bandidos y ladrones por más leyes que existan, porque siempre encuentran la manera de irse actualizando para evitar ser detectados", agregó Lasso Valdés, al resaltar que las investigaciones de este tipo toman tiempo y no es ahora que se ha dado a conocer el acto ilícito.
ANAM insiste que Urrego cumplió con la leyY la directora de la Autoridad Nacional de Ambiente, ANAM, Ligia Castro de Dones, insistió en que el capo colombiano José Nelson Urrego Cárdenas cumplió con todos los requisitos de impacto ambiental para la construcción de un proyecto hotelero que pretendía construir en la isla Chapero en el archipiélago de Las Perlas.
Comentó que cuando se presenta un estudio de impacto ambiental, existen documentos de tipo legal que se le exigen a quienes buscan el servicio, como por ejemplo: el título de propiedad, la cédula etc., sin embargo lo que cabe ahora es investigar cómo esta persona tuvo acceso a tales documentos legales.